Susurro. No puedo temblar desde que me cortaron las pantorrillas. Carezco de toda capacidad vital que me hace merecedor de ser poetizable. Mis barbas pinchan y arrojan a la realidad a cualquier dama que crea aun en el beso del sapo
Susurro. No puedo temblar desde que me cortaron las pantorrillas. Carezco de toda capacidad vital que me hace merecedor de ser poetizable. Mis barbas pinchan y arrojan a la realidad a cualquier dama que crea aun en el beso del sapo